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Una mamá que se droga, ¿puede dar la teta?

Los riesgos de consumir sustancias peligrosas durante el período de lactancia.

La semana pasada, se conoció el caso de la beba Argentina de once meses internada en Uruguay con un cuadro de intoxicación severo por ingerir cocaína, éxtasis y otras drogas.

La madre de 25 años que todavía le daba la teta, confesó, que pese a haber podido controlar su adicción a la cocaína durante el embarazo, había vuelto a consumir desde los 3 meses posteriores al parto. En este caso, había un absoluto desconocimiento de los daños que le podía causar a su hija a través de la ingesta de leche materna.

¿LAS DROGAS Y LA LACTANCIA MATERNA SON INCOMPATIBLES?

La lactancia materna está contraindicada en madres adictas. Las embarazadas o las mujeres que dan la teta no deben ingerir ninguna sustancia tóxica según la recomendación de la Sociedad Argentina de Pediatría. Sin embargo, el grado de afección en el hijo depende de la dosis a la que se expuso la madre.

Cuando una mamá consume drogas siempre hay transferencia de sustancias tóxicas, pero el porcentaje que ingiere el bebé a través de la leche materna depende, además, del tiempo transcurrido entre el consumo de la droga y el momento de ofrecer el pecho.

Los efectos que las drogas pueden causar en los adultos se potencian en los niños debido a que no tienen ninguna posibilidad de defenderse del daño. Cuando hablamos de un recién nacido y pensamos en sus necesidades básicas, enseguida aparece la imagen de la alimentación, del contacto y de la comunicación permanente. Si una mamá está bajo los efectos de la droga, el bebé deja de ser mirado, atendido, rescatado y cuidado. Es decir, se pone en riesgo su vida.

La lactancia materna está contraindicada en madres adictas. Las embarazadas o las mujeres que dan la teta no deben ingerir ninguna sustancia tóxica según la recomendación de la Sociedad Argentina de Pediatría

Los recién nacidos eliminan las drogas por la orina y tardan más tiempo que los adultos en librarse de ellas. El bebé es un ser completamente inmaduro y en pleno desarrollo, mientras las drogas estén en su cuerpo no sólo atacan el sistema nervioso central, sino que detienen su crecimiento. Las exposiciones prolongadas a las sustancias tóxicas son extremadamente peligrosas.


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En el caso del consumo de marihuana o cannabis, el riesgo de pasar la droga al bebé por la leche materna es muy alto. Se trata de una sustancia liposoluble que se acumula en el tejido graso y alcanza la leche materna. Estas sustancias se pueden detectar en la orina del bebé hasta 2 o 3 semanas posteriores a la ingesta. Los primeros signos visibles en el lactante pueden ser la Hipotonía – el cuerpo del bebé se asemeja a la consistencia de un flan-, succión débil, dificultades para el acople con la teta, sedación y aumento lento de peso, entre otros. Se expone al bebé a un mayor riesgo de muerte súbita debido a que el consumo de marihuana durante la lactancia puede afectar su desarrollo y sus funciones mentales, justamente, en un periodo en el que cerebro crece significativamente como son los primeros meses de vida de un bebé. Finalmente, el consumo pasivo por el humo de la marihuana en el hogar también es de alto riesgo para el lactante.

Con respecto a la cocaína, siguen las contraindicaciones: se excreta por la leche en cantidades que resulta tóxica, es lo que se denomina como “droga líquida”. Al igual que la marihuana se elimina muy lentamente, detectándose en orina hasta 60 horas después de haber amamantado. Se pueden observar cuadros de irritabilidad, pupilas dilatadas, vómitos, cuadros de abstinencia en el caso de ser detectado luego de un tiempo prolongado. Por último, la capacidad de la madre para cuidar al bebé se ve afectada poniendo en riesgo la vida de ambos.

Si una mamá está bajo los efectos de la droga, el bebé deja de ser mirado, atendido, rescatado y cuidado. Es decir, se pone en riesgo su vida.

El consumo de alcohol, una droga legal, no se recomienda durante la lactancia, aunque se permite su consumo de forma ocasional y moderadamente siempre y cuando se tomen ciertas precauciones. En el caso del consumo social, se sugiere dar primero la teta y luego brindar, recomendando dejar pasar por lo menos dos horas antes de volver a ofrecer el pecho al bebé. Por esta razón, se debe cuidar la ingesta de alcohol de la madre durante la lactancia, particularmente en el caso de los bebés recién nacidos, porque no sólo son muy sensibles a este tipo de sustancia, sino que además lo metabolizan muy lentamente.

Existen muchas más drogas y debemos tener en cuenta que todas ellas pasan a través de la leche materna y ponen en riesgo la vida del el bebé.

Finalmente, cuando nos preguntamos sobre si lactancia materna y las drogas son incompatibles la respuesta parece obvia pero el caso de Punta del Este, como tantos otros, la pone en cuestión. La lactancia o dar la teta es mucho más que una ingesta de alimento, es la construcción de un vínculo, es el cuidado, es la salud, es el conocimiento y fundamentalmente es el amor entre una madre y su hijo pero que incluye a la familia o al círculo más cercano. El caso de Punta del Este podría haber sido una tragedia, pero esa mamá no estaba sola, el círculo que la rodeaba tampoco la alertó. La información y el conocimiento empoderan.

 Para cualquier consulta sobre sustancias, medicamentos, drogas o lo que genere dudas sobre la lactancia: www.e-lactancia.org

Por María Laura Tamame - Puericultora